ENTREVISTA

UN CAFÉ CON
CARLOS

Carlos Mahedero // Back end

Iniciamos esta sección en Cleverpy con el empleado más antiguo de la empresa, Carlos Mahedero. Es de esas personas que llega haciendo ruido, sin decir ni una palabra. Siempre con sus cascos con música, superando el máximo recomendable.

Se define a sí mismo como un friki de 27 años, que quería ser físico o músico, dos caminos muy diferentes, pero terminó estudiando ingeniería informática. ¿Por qué? Bueno, a él solo le gusta fluir en la vida y es lo que nos gusta de él.

Curiosamente, detrás de esa fachada de chico duro, hay un chico sensible y muy dulce a la hora de hablar y, sin duda, con mucha mucha paciencia. No le queda de otra, es nuestro consultor particular para cualquier problema. 

Carlos inició sus andaduras en Cleverpy cuando la empresa apenas estaba comenzando. Probó suerte y entró, al menos eso dice él, pero ya lleva 4 años, no sería solo por cuestión de suerte. A lo que íbamos, entró cuando aún estaba estudiando la carrera y compaginaba sus estudios con el trabajo a media jornada. Al preguntarle por sus hobbies lo resumió así: “soy aprendiz de todo, maestro de nada”. Pero actualmente, porque van cambiando, sus hobbies son el senderismo, la acampada, y la escalada de vez en cuando. Le gustan mucho las motos, jugar a videojuegos, leer mucho antes de dormir y, sobre todo, la informática. (Si no, no entenderíamos como lleva más de 4 años haciendo esto.) 

Su vida ideal sería vivir en el campo, aunque aún no sabe a qué se dedicaría allí. Nosotros nos lo imaginamos como el típico leñador de las películas. 

"Soy aprendiz de todo, maestro de nada"

Entrevista

Ya que hemos conocido un poquito de Carlos, pasamos con la entrevista. Nuestro compañero se encuentra sonriente, con un té negro con leche y comiendo unos bombones de chocolate.

1. Siendo el empleado más antiguo, ¿qué ha significado para ti haber crecido profesionalmente junto a la empresa desde sus inicios? ¿Ha generado sentimientos personales hacia la empresa?
A ver… sí y no. Depende de como lo mires. Sí que tengo muchos sentimientos de crecimiento y de fraternidad, tanto con Pedro, Jordi y Jesús, como con gente con la que he trabajado desde el principio, incluso con gente que ya no está. Pero a la vez, como empecé cuando habían tan pocas personas, y ahora hay tantas, me noto desconectado, porque no los conozco a todos, y no sé a qué estamos y donde estamos. Por eso tengo sentimiento de nostalgia de que, empezamos siendo 4, y ahora somos mucho más grande como empresa.


2. Ahora cuéntanos,  en tu día a día, ¿cómo te motivas?

Si me dices tú cómo lo haces igual aprendo algo [se ríe]. No hay mucha motivación la verdad, me levanto y voy a trabajar.

Una de las cosas que más me cuestan es ponerme a solventar bugs, y contestar a la gente. Soy muy malo contestando y hay veces que tardo hasta una semana. Intento que no, pero muchas veces son tickets sobre algún bugs que sabemos que estamos solventando y entonces pienso: contesto cuando pueda o lo resuelva.

¿Cómo me motivo en ese sentido? Pues depende del día… Hay días en los que estoy desmotivado e intento hacer lo que puedo y ponerme con lo que más me llama la atención. Otros en los que me da la vena, 1 o 2 veces por semana, me siento desde el principio, me pongo a organizarme todo y lo hago. Una vez que me pongo con ello,  si cumplo el planning, ya me motiva para el resto de la semana, estoy modo “chico organizado”. Tener el día organizado y planificado es una ventaja muy grande para estar motivado. El problema es cuando intento organizarme y de repente, pasan los problemas. La planificación pasa a un segundo plano y no puedo hacer nada más [más risas]. 

Otra cosa que me ayuda mucho cuando me pongo a programar es la música. Lo conocéis todos en la oficina. Soy el de la música alta, la música arrítmica, sin muchos vocales. Es algo que me ayuda a concentrarme. Necesito algo constante. Hay varios estudios sobre el tema, pero yo lo hago porque me gusta y ya está. Por eso escucho música electrónica, rock, pero sin voces… y me pongo a trabajar a full, entro en trance, y mi cerebro funciona solo. Algo problemático de eso es que cuando me desconcentran luego me cuesta volver otra vez al trance. No sé trabajar sin estar concentrado 100%.

 

3. Con lo que nos cuentas, si tuvieras que elegir un superpoder en el trabajo, ¿cuál elegirías? ¿El teletransporte?

Un superpoder ufff…[duda] Teletransportarse es bueno ya que pierdes mucho tiempo en el transporte, aunque, he de decir que cuando voy a la oficina en la moto, me despejo y me motivo un poco. Si llegara nada más despertar al trabajo, no funcionaría.
Yo creo que elegiría la superinteligencia. O… algo que me permitiera programar directamente con la mente, algo que lo pienses y directamente se vaya haciendo, eso sería uff… O supervelocidad para mover los dedos superrápidos, algo que me permita estar uno a uno con el ordenador o ser yo el ordenador. Ojalá llegue un momento en el que avance tanto la IA y me pueda clonar en un ordenador y ya está, y ser un bot [se ríe].


4. Cambiando de tema y para conocerte mejor. ¿Alguna película o serie que nos recomiendes, que te haya marcado?

Tengo muchas, no lo sé, soy muy indeciso. Por ejemplo a Daredevil le tengo cariño, porque me leía los comics de pequeño, pero aparte de eso, es por nostalgia más que por otra cosa. Otra que le tengo nostalgia, y que ha hecho que me guste mucho la fantasía en general, es el Señor de los Anillos. La vi cuando tenía 5 años con mi madre en el cine y, desde entonces, las veo 1 vez al año. Intento hacer un maratón de las 3. Para mí es una de las grandes bases de la alta fantasía, si te gustan obras épicas en general, te va a gustar. Es la mezcla perfecta que se haya hecho en el cine entre alta fantasía y cine épico.

Y ya que estamos hablando de eso, hay 2 series que me gustan mucho del mundo de la informática. Una es Halt and Catch Fire, de los inicios del uso de la informática doméstica, y otra es Mr Robot, que va sobre un hacker que decide que la mejor idea es encriptar los datos de la empresa más grande del mundo, imagínate Google, adiós internet y adiós todo.

Luego hay otra serie del mundillo que es graciosa pero muy realista: Silicon Valley. Para la gente que no conozca muy bien el mundo de la informática la va a ver y se va a reír. Está todo broma tras broma, pero es la realidad.


5. Y para terminar, ¿qué consejo le darías a alguien que quiere comenzar su carrera como informático, o decantarse por back-end?

Creo que uno de los problemas que tiene mucha gente es centrarse en una única tecnología. Para mí es un gran problema. Me he encontrado personas que vienen a trabajar y que saben hacer solo X cosas de Java o cualquier otra y ya está. Creo que primero hay que centrarse es buscar el enfoque correcto. Te tienes que centrar en aprender mucho de lógica y entender el problema, cómo lo quieres hacer, y luego pensar cómo traspasar lo que has pensado al lenguaje o a la tecnología que tú quieras. Saber para qué utilizar cada tecnología y cuando es necesaria cada cosa. Para mí es el enfoque inicial que debería tener todo el mundo.  Es un error que mucha gente comete, y en mi opinión es la base. Todo el mundo empieza cogiendo una tecnología con la que se siente más familiarizado, e intenta solucionar los problemas en base a eso y con las herramientas que le da esa tecnología, sin conocer por qué se utilizan así, para que están hechas y al final las cosas salen como salen.

Debemos aprender a resolver problemas, da igual si hablamos de programación o no. Para mí es válido en la vida en general. Primero debemos aprender como solucionarlo, pensar en cómo y luego buscar las herramientas. Tú no vas con un destornillador a cualquier sitio y, si tienes que clavar un clavo, ¿le das con el destornillador? No. Buscas la herramienta adecuada.


Toda la razón.

Pues con esto ya estaría. Hemos terminado. Gracias por participar, por dedicarnos un poco de tiempo de tu apretada agenda. 

Y si me dejas más tiempo yo sigo. Me enrollo como una persiana [se ríe]. ¡Gracias por los chocolates!

A lo largo de los años, Carlos ha sido testigo de la evolución de la empresa. Aunque los cambios puedan generar nostalgia, su pasión por la programación y el crecimiento sigue viva, y esperamos tenerlo muchos años más con nosotros. 

Nos ha dejado claro que el éxito en este sector no depende solo de dominar una tecnología, sino de tener una mentalidad abierta y lógica para resolver problemas. Una habilidad que aplica tanto a la vida como al trabajo.

La sinceridad de Carlos nos recuerda que la motivación puede variar de un día a otro y que es importante encontrar aquellos momentos que nos inspiren, ya sea a través de un buen plan, una playlist cañera o simplemente el deseo de mejorar.

Así, el mensaje que nos deja Carlos es que el verdadero superpoder es nunca dejar de aprender, evolucionar y adaptarse, disfrutando del camino sin perder nuestra esencia.

¡Gracias por inspirarnos, compartir parte de ti, y ser parte de este barco desde los inicios! 

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